Movilidad eléctrica, un compromiso global

La movilidad eléctrica llegó a Colombia en 1884, fecha en la que se inauguró el primer tranvía del país ubicado en la ciudad de Bogotá. Hace dos siglos los colombianos conocemos de una tecnología, que en caso de haber prosperado no solo en el territorio nacional, sino en el mundo entero, hubiera podido frenar en gran medida los problemas ambientales del planeta.

El vehículo por combustión interna se abrió paso en medio de un mundo que no tenía ninguna dolencia ambiental y su comodidad hizo que se consolidara y fuera la base de muchas economías. Solo hasta el siglo pasado, los perjuicios que causaban las emisiones de estos vehículos fueron mirados con lupa y entonces el mundo entero se volcó en buscar nuevas tecnologías más amigables con el planeta, entre ellas la movilidad eléctrica.

Solo en Colombia, el sector transporte es el mayor contribuyente de Gases de Efecto Invernadero. Esas emisiones han presentado un crecimiento cercano al 79% entre los años 1990 y 2012, pasando de aproximadamente 18 Mton equivalentes de CO2 a 31 Mton, siendo Bogotá, Antioquia y Valle los mayores aportantes a este incremento de emisiones contaminantes (IDEAM, PNUD, MADS, DNP, CANCILLERÍA, FMAM, 2015).

Así mismo, de acuerdo con el inventario de emisiones atmosféricas del Valle de Aburrá, los automóviles contribuyen con el 37% del monóxido de carbono (CO) emitido a la atmosfera por las fuentes móviles, y en esta misma categoría las motos de 4 tiempos aportan el 15%. En cuanto al material particulado, en su conjunto los taxis, automóviles y motos aportan el 26% del total de estas emisiones a la atmosfera, los camiones son los que más porcentaje representan con el 36% (AMVA, 2017). 

Retos para asumir

Pese a que existe un compromiso global ratificado en diferentes acuerdos internacionales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS y los compromisos del Acuerdo de París y nacionales con el caso del Plan Energético Nacional: Colombia Ideario Energético 2050, la movilidad eléctrica hoy tiene diversos retos para afrontar.

 “La principal barrera que enfrenta el tema de movilidad eléctrica es el costo de los vehículos, debido a que no hay un equilibrio entre el costo de un vehículo convencional y uno eléctrico. Este alto costo está asociado en su mayoría a las baterías que representan un 30% del total del vehículo” explica Andrés Álvarez, profesional de Desarrollo Experimental de CIDET.

En este sentido, se han buscado otras tecnologías que permitan almacenar una mayor cantidad de energía, y que garanticen además la autonomía de los vehículos. “Uno de los cambios más significativos que se han visto al respecto es el paso de las baterías de plomo ácido a iones de Litio” agrega Álvarez.

Otro de los retos es el referente a las normativas que abarquen beneficios directos para la implementación de vehículos eléctricos y la latente necesidad de articulación entre diferentes entidades en el país para sacar adelante esta necesidad apremiante.

“Entonces necesitamos articularnos las empresas que hacen infraestructura de recarga, las empresas que proveen vehículos, los entes que hacen las políticas como son las Secretarías de Movilidad, las Alcaldías para sacar adelante tanto la tecnología, como las plataformas, la infraestructura para hacer de esta iniciativa una realidad” comenta Andrés Álvarez.

Mucha desinformación

A pesar de que la movilidad sostenible es una necesidad apremiante, aún hay muchos tapujos que impiden a las personas ver los beneficios de sumarse a estas nuevas tecnologías.

Costos impensables para recarga, falta de tecnología para hacerles mantenimiento, limitación en comparación con la fuerza de un vehículo convencional, son algunos de los problemas que se le asocian.

Para la recarga completa de un vehículo eléctrico vs un vehículo convencional, se requiere aproximadamente la mitad de los recursos financieros. Por su parte el mantenimiento requerido es menor, debido a que el vehículo eléctrico, tiene muchas menos partes que revisar.

Y para territorios como los de Medellín, caracterizados por vías empinadas, se ha comprobado que los vehículos eléctricos pueden ser tan o más efectivos que los vehículos convencionales para sortearlas. Esto sumado a que los vehículos eléctricos tienen frenado regenerativo para que en bajadas o cuando el carro frena pueda cargarse autónomamente.

En cuanto a la tecnología, ya se está implementando infraestructura de recarga en vías públicas, centros comerciales y hasta en hogares para hacerles la vida más fácil a quienes adopten la movilidad eléctrica.

“En relación con la movilidad eléctrica en Colombia, el gobierno a través del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo ha creado marcos regulatorios que han permitido reducir el arancel de los vehículos eléctricos e híbridos por 10 años, e igualmente junto al Ministerio de Minas y Energía se establecieron incentivos económicos de exclusión de IVA y deducción y descuento de renta para promover la adopción de la movilidad eléctrica, que además permitan contribuir con las metas ambientales en el marco del Programa de Uso Racional y Eficiente de la Energía, Proure.” Explica Andrés Álvarez.

Por otra parte, en la ciudad de Medellín se han venido ejecutando diferentes iniciativas por parte de empresas jalonadoras, como lo ha sido la compra de un bus eléctrico para probarlo en la ruta del Metroplus, el programa de incorporar 1.500 taxis eléctricos gradualmente, la proyección de compra en el segundo semestre de 60 buses eléctricos para probarlos en los corredores del Metroplus, alianzas para la renta de vehículos eléctricos con el fin de que las personas tengan acceso a la tecnología, validen su desempeño y se quiten mitos de la cabeza, además de los despliegues del sistema integrado de transporte con el Metro y el Tranvía, entre otros. En cuanto a la infraestructura de recarga, en Medellín se cuenta con 25 electrolineras, 2 de carga rápida y el resto lentas o semirapidas, ubicadas en centros comerciales y vías públicas.

Un poco de historia

El vehículo eléctrico es más antiguo que el vehículo convencional. En sus inicios fue incluso designado para las mujeres, debido a que su potencia no era tan fuerte y el rol de estas estaba supeditado a las labores domésticas que no exigían grandes desplazamientos. Luego el vehículo eléctrico fue opacado por el de combustión interna, porque tenía mayor potencia y en ese entonces no había problemas ambientales como los que enfrentamos en la actualidad, por lo que nunca se popularizó y fue quedando rezagado.

El tema cobró fuerza en Colombia con la entrada en vigencia del Metro de Medellín en 1995 y se vivió un avance significativo en el 2004 con la inauguración de la primera línea del metro por cable.

Después de esto, en el 2010, llegaron los primeros modelos de vehículos eléctricos a Colombia y en el 2012 se establece un Plan Piloto de taxis eléctricos en la ciudad de Bogotá y ese mismo año empieza a operar el primer articulado 100% eléctrico en Latinoamérica, que operó en Colombia.

En materia normativa, en el 2013 se expide el Decreto 2909 que modifica el arancel de aduanas y establece contingentes para la importación de vehículos eléctricos e híbridos, el cual es modificado por el decreto 1116 de 2017 ampliando el tiempo de vigencia del decreto y la cuota de importación de vehículos eléctricos e híbridos, en el 2014 Transmilenio incorpora buses híbridos a su sistema y en el 2016 empieza a operar el Tranvía de Medellín.

Cifras alarmantes

Solo en Reino Unido se asocian 40 mil muertes anuales a la contaminación del aire, es por esto que este país planea prohibir la producción de nuevos autos a gasolina y a Diésel a 2040.

Francia ya se encuentra trabajado en un plan que cobija la negación de licencias de explotación de petróleo y gas, y tiene como meta prohibir los carros por combustión a 2040.

Noruega puso la meta a más corto plazo; en el 2025, no rodarán por las calles del país nórdico carros convencionales. De hecho este país se ha adelantado al resto de los países del mundo, puesto que es el país que tiene el mayor número per cápita de vehículos eléctricos en el mundo.

Países Bajos por su parte tiene el mayor número de estaciones de carga eléctrica del mundo y la segunda mayor concentración de autos eléctricos en Europa; además piensa prohibir los carros no eléctricos a 2025 y tener 200 mil vehículos eléctricos en circulación en 2020.

Encuentro Internacional de Movilidad Eléctrica

Los días 25 y 26 de septiembre de 2018, se llevará a cabo en Medellín el Segundo Encuentro Internacional de Movilidad Eléctrica, Organizado por el WEC Colombia, con el apoyo de CIDET. Se espera la presencia de más de 800 participantes, expectantes a los 10 paneles de discusión en los que se van a tratar temas como: movilidad eléctrica masiva e individual, sostenibilidad ambiental y calidad del aire, financiación, aseguramiento, tecnología (vehículos y sistemas de carga) y políticas (barreras y que hace falta para impulsar la movilidad eléctrica).

Este encuentro tiene como objetivo impulsar el desarrollo de iniciativas de movilidad eléctrica en el contexto de la promoción de la competitividad de las ciudades en Colombia. Nuestro país debe priorizar en su agenda temas como biodiversidad, gestión de activos ambientales y promoción de ciudades sostenibles

La tecnología avanza rápido, pero la política pública y la regulación NO lo hace con la misma rapidez. El evento más que presentar los beneficios y potencialidades de la movilidad eléctrica, ya reconocidos, busca avanzar en el CÓMO se debe impulsar la movilidad eléctrica en el país para alcanzar un exitoso despliegue.

Información para periodistas

Patricia Giraldo- martha.giraldo@cidet.org.co
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